Vida lenta

Ubicación

Montañas de Ordal

Superficie

1.648 m²

Tipología

Jardín naturalista + Huerto

Año

2025

Cliente

Privado

Extracto botánico

citrus sinensis, leonotis leonurus, ebenus cretica, artemisia alba, asphodelus microcarpus

Fig. 1. Los islotes de plantación crean nuevos espacios y posibilidades de uso dentro del jardín.

Cuando diseñamos este jardín, tuvimos que responder a las necesidades y usos de una vivienda privada con tres niños y de un estudio de arquitectura que recibe a diario a un equipo numeroso y a sus clientes.

 

En la parte estrictamente privada y reservada a los usos domésticos, un gran espacio se abre frente a la terraza, como una explanada que domina las vistas hacia las montañas. Sirve como zona de juegos para los niños y está bordeado de plantaciones densas y resistentes que ayudan a camuflar los muros perimetrales.

Fig. 2.
Fig. 3
Fig. 4 Un espacio productivo, pensado hoy para los niños que viven en la casa, y mañana para los futuros trabajadores del estudio.

En el nivel inferior, partimos de un gran terreno plano, rellenado tras las obras de construcción de la casa. Para generar diferentes zonas y crear profundidad, imaginamos varios islotes de plantaciones que van marcando el espacio. Jugamos con la topografía y con las distintas capas vegetales, lo que aporta ritmo y una escala adecuada al jardín.

 

Un camino ondulante recorre las islas y conecta los distintos usos: la entrada del estudio, una cocina exterior, un espacio central pensado para instalar una mesa de comedor o de reuniones y, al fondo, un huerto y un gallinero.

Fig. 5 

Fig. 6 

Fig. 7 Árboles frutales y plantas medicinales están integrados en la paleta vegetal.
Fig. 8

Hicimos hincapié en la plantación de especies perennes autóctonas y de plantas comestibles. Cada macizo se convierte en un refugio de biodiversidad: entre los olivos y frutales (granado, peral, naranjo, higuera…) se despliega una gran diversidad de especies, incluyendo gramíneas, cubresuelos y herbáceas. Optamos por colores vibrantes, principalmente rosas y amarillos, que contrastan con el verde profundo del bosque situado enfrente.

 

De forma progresiva, la paleta cromática se va reduciendo a medida que nos acercamos al pequeño bosque que ocupa toda la parte baja del jardín. Poblado principalmente de lentiscos, labiérnagos y acebuches, buscamos crear una continuidad entre este espacio y el jardín. Esta zona será objeto de una segunda fase del proyecto. Por el momento, hemos construido allí una plataforma de yoga y meditación, integrada entre los árboles y adaptada a las curvas de los troncos de los pinos y olivos.

Es un jardín concebido para evolucionar con el tiempo, pensado para una familia comprometida y consciente de su estilo de vida y de su impacto ambiental.

Trabajos realizados

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