Despliega las hojas, como páginas de un herbario, para descubrir quiénes somos y las raíces de nuestro proyecto.
Despliega las hojas, como páginas de un herbario, para descubrir quiénes somos y las raíces de nuestro proyecto.
Despliega las hojas, como páginas de un herbario, para descubrir quiénes somos y las raíces de nuestro proyecto.
Despliega las hojas, como páginas de un herbario, para descubrir quiénes somos y las raíces de nuestro proyecto.
Campestre es un estudio de arquitectura del paisaje y de los jardines fundado por Mathilde Morize y Erik Uldall Romero.
Basados en Barcelona, trabajamos sobre proyectos en toda España, Baleares, sur de Francia y Córcega, tanto en el ámbito privado como público.
Mathilde pasó su infancia en Madagascar, donde la naturaleza salvaje y endémica y las plantas medicinales que formaban parte de su día a día fomentaron su curiosidad hacia el mundo vegetal.
Estudió el urbanismo entre Sciences Po, en París, y Río de Janeiro, antes de especializarse en arquitectura del paisaje en Barcelona.
Trabajó en estudios de diferentes escalas y enfoques, entre París, Barcelona e Ibiza.
Sus proyectos reflejan esa mirada formada entre lo urbano y lo natural, entre la investigación y la intuición.
Erik creció en Andalucía, en un entorno que despertó su interes por la preservación del patrimonio cultural y natural.
Más adelante, decidió reconvertirse en jardinero en Ibiza, donde desarrolló un conocimiento sólido del terreno y de las plantas.
Su experiencia combina la práctica directa con un enfoque creativo y consciente, buscando siempre un equilibrio entre la intervención humana y la preservación de los ecosistemas. Los proyectos sobre los cuales trabaja reflejan esta mezcla de sensibilidad, técnica y respeto profundo por el entorno.
Diseñamos espacios exteriores —patios, terrazas, jardines y parques— tanto privados como públicos que se conectan con su entorno natural y patrimonial y las personas que los habitan.
Trabajamos en todas las fases del proyecto:
Abordar la totalidad de estas etapas nos permite garantizar la coherencia ecológica, formal y estética del proyecto, así como su perennidad en el tiempo.
Analizamos, imaginamos, dibujamos y planificamos teniendo en cuenta:
la rusticidad del lugar, el sol y sus recorridos, el viento, los caminos del agua, la topografía, el suelo y sus características, la paleta vegetal existente, los olores, los sonidos, los usos y las necesidades para crear jardines naturalistas y sensibles que enseñen a mirar y considerar el mundo que nos rodea y ayuden a reencantar el cotidiano.
Seleccionamos plantas autóctonas y adaptadas al clima, abordando los retos de la uniformidad de los jardines, el cambio climático, la artificialización del suelo y las sequías prolongadas. Nuestra visión se inspira en la belleza de lo salvaje y en los paisajes que nos rodean, buscando un equilibrio sostenible entre lo natural y lo diseñado.
Celebramos la vida al aire libre, creando espacios donde las personas se reúnen, disfrutan y comparten: un lugar para jugar, una cocina exterior, una tarde en familia bajo la pérgola, o rincones que invitan a encuentros inesperados, siempre con el mobiliario adecuado para completar la experiencia.
Integramos áreas de bienestar que fomentan la relajación y el autocuidado: plataformas para meditación o yoga, duchas exteriores, piscinas naturales y huertos que acercan a las personas a la tierra.
También incorporamos plantas comestibles y medicinales, espacios inspirados en los jardines de los simples, enriqueciendo la vida cotidiana y profundizando la relación con lo vivo.